El ministerio ordenado: el Sacerdocio

El ministerio ordenado (sacerdocio) es un don del Señor, “que nos ha mirado y nos ha dicho ‘Sígueme’”, antes que un servicio, y no “una función” o “un pacto de trabajo”. Esta es una reflexión del Papa Francisco, que concelebraba en la Misa de la mañana en Casa Santa Marta.

El Papa pone en guardia contra el riesgo “de esta falta de contemplación del don, del ministerio como un don, y de ahí parten todas las desviaciones que conocemos, de las más feas, que son terribles, a las más cotidianas, que nos hacen centrar nuestro ministerio en nosotros mismos y no en la gratitud del don y en el amor hacia Aquel que nos dio el don, el don del ministerio”.

Olvidar la centralidad de un don, añade el Papa, es algo humano, y pone el ejemplo del fariseo que en el Evangelio de Lucas acoge a Jesús en su casa, descuidando “tantas normas de acogida”, descuidando los dones. Jesús se lo hace notar, señalando a la mujer que le dio todo lo que el anfitrión ha olvidado: el agua para los pies, el beso de acogida y la unción de la cabeza con el aceite.

Este hombre era bueno, un fariseo bueno pero había olvidado el don de la cortesía, el don de la convivencia, que también es don. Siempre se olvidan los dones cuando hay un interés detrás, cuando yo quiero hacer, hacer, hacer…. Sí, debemos, los sacerdotes, todos debemos hacer cosas, y la primera tarea es anunciar el Evangelio, pero hay que custodiarlo, custodiar el centro, la fuente, de donde brota esta misión, que es precisamente el don que hemos recibido gratuitamente del Señor.

Los católicos debemos valorar y respetar mucho eso don, también debemos pedir a Dios que haya más sacerdotes y religiosas y estar abiertos si sentimos su llamado o si uno de nuestros hijos tiene vocación.

Un Sacerdote es un hombre que lo ha dejado todo, para SEGUIR A CRISTO. Un hombre que ha decidido entregar su vida a Dios para servirle a El y para ayudar a los demás hombres a salvarse.

Dios quiere que todos los hombres nos salvemos y lleguemos al cielo con El.  Y por eso ha querido llamar en el mundo a personas especiales para que le ayuden a continuar su obra de salvación hasta el fin de los tiempos. Los sacerdotes son los instrumentos de DiosLa misión del Sacerdote incluye tres cosas:
  1. PREDICAR LA PALABRA DE DIOS a los hombres , esto es, enseñar el Evangelio.
  2. CELEBRAR LOS SACRAMENTOS: bautismo, confirmación, confesión, eucaristía, matrimonio, orden sacerdotal y unción de los enfermos.
  3. GUIAR AL PUEBLO DE DIOS HACIA LA SALVACIÓN, esto significa, ayudar a que todos los hombres nos salvemos.

El Sacerdocio se instituye en la Última Cena, Cristo nos dejó la EUCARISTÍA y dijo a sus apóstoles: ¨Hagan esto en memoria mía¨. Con estas palabras les dio el poder de convertir el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre. Después, en la noche del día en que resucitó, Jesús les dio el poder de perdonar los pecados en su nombre cuando dijo: ¨A quienes les perdonen los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuvieran, les serán retenidos”.  Los primeros sacerdotes fueron los apóstoles, y después ellos fueron pasando este poder a otros hombres, fueron haciendo sacerdotes a otros, a través de una ceremonia que ahora se llama ¨Ordenación Sacerdotal ¨.

¿CÓMO ES UNA ORDENACIÓN SACERDOTAL? En esta ceremonia, el Obispo les impone las manos sobre la cabeza a cada uno de los que se han preparado para ser sacerdotes y les dice: ¨Te rogamos omnipotente Dios, que invistas a tu siervo con la dignidad del sacerdocio¨. el Obispo invoca al Espíritu Santo para que venga sobre los nuevos sacerdotes.

El SACRAMENTO DEL ORDEN SACERDOTAL, pone un sello que no se puede borrar nunca a aquel que la recibe, de modo que el que se ordena es ya Sacerdote para toda la eternidad.

Un Sacerdote es un HOMBRE DE DIOS, y como tal merece siempre nuestro gran respeto.

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