Discípulo de Jesús

El discípulo es quien siempre está dispuesto a escuchar y seguir a su maestro, sin importar los ruidos externos y el llamado de otros que se presentan como maestros contrarios al Evangelio. Es quien aunque se haya equivocado o alejado siempre regresa a los pies misericordiosos de su Señor.

¿Te identificas como un discípulo de Jesús?

Si es así entonces, debebemos de aprender de él,  creer de verdad lo que nos enseña y obedecer sus mandatos.  Hay muchos que afirman que creen en Jesús. ¿Piensas que todos ellos son realmente discípulos suyos?… La mayoría no lo son. Quizás vayan a la iglesia, pero nunca han sacado tiempo para aprender las enseñanzas del Maestro. En realidad, solo son discípulos de Jesús quienes imitan su ejemplo.

Momentos de duda o de temor al seguir a Jesús.  En el momento de la pasión y muerte de Jesús muchos de los discípulos que le seguían se desanimaron y se creyeron derrotados, igual nos pasa a quienes decidimos ser discípulos de Cristo.  Hay momentos en que todo va marchando bien y de una u otra manera comienza a desplomarse o a ser diferente a lo que esperamos.  La vida se llena de interrogantes, es en esos precisos momentos en los cuales el verdadero discípulo fortalece su seguimiento a Jesús, por lo que no se debe tener miedo o sentir culpa cuando aparecen las dudas ¿pero si estoy siguiendo al Señor por qué me pasa esto o aquello?, ¿por qué tengo tantas tentaciones o por qué las cosas se hacen cada vez más complejas? Cuando esto ocurre lo mejor es hacer como los discípulos de Emaús, caminar con el Maestro aun cuando no sabemos que Él está ahí.

El discípulo nunca está solo.  «…y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acerco y siguió con ellos…». Para ser un buen discípulo, es fundamental estar en todo momento a los pies del Maestro, escucharle, sentirle, verlo y aprender a ser como Él, porque en definitiva el discípulo no es otro Cristo sino que se hace uno solo con Cristo. En los momentos difíciles es donde más atento debe estar quien sigue a Jesús pues es allí donde el Señor sale a su encuentro y hace que su corazón este encendido como fuego ardiente.

La invitación consiste en reconocer la Pascua como la fiesta del discípulo que al seguir a su Maestro ha muerto y resucitado con Él, y de ese modo ha demostrado escucharle, sentirle y hablarle. La Pascua es el triunfo de Jesús sobre la muerte y a su vez el triunfo de quienes le sigue y le tienen como su Pastor, de quienes saben que es necesario morir al mundo

 

 

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