La herida es es lugar por donde entra la luz

¿Por qué es necesario que un día nos hundamos, para que experimentemos concretamente nuestra debilidad? Comenzamos con una historia: San Jerónimo, en un momento de desesperación cuando había perdido la comunión con Dios, entre las ramas de un árbol vio un crucifijo, del mismo salió una voz dirigiéndose a él: «Jerónimo, ¿qué tienes para darme?»….